Ingrata desesperación
no es igual a mala fe.
Desearía no lastimar otra vez,
porque los gritos
nunca más
lograron conciliar el sueño
lograron conciliar el sueño
Ingrata desesperación
no es inconsciencia.
Debería quemarte mientras dormís
porque juré
no desvivirme por nadie
nunca más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario